Fuente de la imagen, EPA/Shutterstock Título del autor, BBC News MundoFecha de publicación 51 minutosTiempo de lectura: 12 minEl hospital público San Francisco de Asís, ubicado en Quibdó, la capital de Chocó, funciona al borde del colapso. Es el más importante de ese departamento en el que habitan casi 600.000 personas y que fue epicentro del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente de Colombia el 10 de agosto. "Antes del terremoto teníamos la capacidad de respuesta disminuida con un porcentaje ocupacional en urgencias del 200%. El día del terremoto subimos a 485%", le explica a BBC Mundo Andrea Salazar, enfermera jefe del hospital, en una llamada telefónica. Sin luz ni conectividad y anotando toda la información a mano, el personal del hospital logró bajar ese porcentaje al 250% en 24 horas, dice Salazar. Atendieron principalmente "traumatismos, fracturas y mucho estrés postraumático, sobre todo en niños". Pudieron hacerlo, en parte, porque la antigua y amplia estructura de dos plantas en la que funciona la institución se mantuvo en pie. Sólo se aprecian algunas grietas, mientras varias viviendas y edificaciones a su alrededor colapsaron o quedaron parcialmente destruidas. Aunque sobrellevaron la urgencia como pudieron, la gobernadora del Chocó, Nubia Córdoba-Curi, dijo a la prensa local que el hospital "colapsó de manera definitiva en la atención de esta emergencia", entre otras cosas por la falta de insumos médicos y anunció que allí serían dirigidas la mayoría de las donaciones. Fuente de la imagen, EPA/Shutterstock La situación del San Francisco de Asís es una muestra de la realidad a la que se enfrenta el Chocó, el departamento más pobre de los cinco afectados por el terremoto del pasado lunes, que dejó más de 280 muertos en todo el país. "Hemos tenido que transitar por esta emergencia sin energía eléctrica, sin señal de celular, aun persistiendo la desconexión de muchos de nuestros municipios", explicó Córdoba
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